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El Ejemplo de Apple para el Mundo Organizacional

El Ejemplo de Apple para el Mundo Organizacional

Este artículo de Revista Capital (España) sobre el funcionamiento corporativo de Apple nos demuestra que si bien la sinergia y unidad en los equipos es importante, una de las claves se relaciona con el rol del líder en la organización.

Cuando la tecnología era una idea difusa a fines de los años setenta; cuando el mundo ni siquiera imaginaba el alcance de su uso, Steve Jobs y Steve Wozniak crearon Apple. Hoy parece lógico que la empresa sea la marca con más valor a nivel mundial, pero en sus inicios la compañía valía apenas un poco más de 600 dólares.  Y detrás de eso hay factores como creatividad y recursos, pero también un líder que dirige a los equipos y que involucra a los colaboradores en la toma de decisiones. Según el artículo, Jobs rechazaba la estructura ejecutiva de directores generales donde la empresa está divida en comités independientes. Por el contrario, acostumbraba invitar a directivos a las reuniones con ejecutivos para que participaran de estos procesos, mantenía revisiones semanales con distintos equipos y organizaba reuniones con funcionarios, que finalmente constituían  una importante herramienta de gestión del negocio.
En el caso particular de su empresa, ¿cuántas veces al mes el director se junta con algún grupo de funcionarios para revisar estrategias? Probablemente menos de las necesarias. Existe el concepto accountability al cual consideramos central para la efectividad en las empresas, donde su primer paso es dejar claro las responsabilidades y roles dentro de las decisiones estratégicas, tácticas y operativas de la empresa. Luego es importante hacer un seguimiento permanente a estas tareas y roles para que permitan avanzar en forma clara y los ejecutivos logren generar un trabajo en equipo debatiendo temas, proponiendo y alineando con los objetivos de distintos niveles de la empresa y finalmente haciendo mediciones más de mediana periodicidad, que permita entender el avance hacia esas metas y asumir las consecuencias negativas y positivas de las acciones tomadas por los ejecutivos. Como vemos, Jobs era un promotor de este concepto, logrando los resultados por todos conocidos.

Algunas lecciones que deberíamos recoger del “ejemplo” Apple:

– Mantener reuniones habituales  con los equipos de la empresa para examinar la evolución de los proyectos.
– Definir responsabilidades y responsables. Hacer que cada funcionario se sienta comprometido ayuda a consolidar los vínculos entre el colaborador y la empresa.
– Hacer una buena selección de personal. Saber escoger a los mejores para desarrollar tareas críticas.
– Aprovechar las especialidades de los funcionarios, sin darles trabajo alejado de su expertise. Esa es la mejor forma de lograr procesos de excelencia y de tener a los mejores empleados, los más expertos, en un determinado puesto.

Lee el artículo aquí: Cómo funciona Apple por dentro